Una mirada perfecta I: el rostro

miradaLa  mirada por si sola marca muchos rostros. Su fuerza es tal que la imagen solo busca potenciar este poder interior que tenemos. En la mayoría de las personas tanto el peinado como el maquillaje buscan resaltar esta parte vital de nuestra imagen. La mirada es lo que todos buscan desde el primer instante, define en mucho el resto de cualquier contacto o relación. De nada vale aplicar un buen corte de pelo, un maquillaje si la piel que lo soporta no esta bien tratada. En esta entrada comenzamos el tema de la mirada perfecta desde la base que es la piel. Si tenemos bolsas y ojeras, estas deben tratarse para que luego el tratamiento de imagen sea espectacular.

La verdadera base del maquillaje es nuestra piel. Es el lienzo donde los colores y pigmentos destacaran nuestra imagen. Es por ello que el maquillaje ha de buscar un grado mas elevado de nuestra belleza y no convertirse en una simple tapadera de defectos, que también puede.

En esta entrada algunas ideas para mantener controladas las ojeras y las bolsas del rostro. Como veréis existen acciones inmediatas, pero ellas reflejan en muchos casos nuestro estilo de vida que hemos de cambiar un poco. Un poco de trabajo con nuestra piel es vital para que el maquillaje resalte nuestra mirada. Si estamos hinchados siempre fallara algo, mejoraremos, pero posiblemente no estaremos de acuerdo con la mirada que proyectamos.

A tenor con estos temas de la piel como base especialmente sensible al maquillaje es importante el ritual de desmaquillarse. La piel del rostro es muy sensible. Necesita respirar, poder renovarse. Si la dejamos largos periodos de tiempo sin que ella vuelva a ser ella misma, la terminamos arruinando. Cuando no desmaquillamos el envejecimiento se acelera y en casos extremos luego de un mes sin desmaquillar habremos envejecido el rostro el equivalente a 10 años.

¿Porque las ojeras y las bolsas? 

Tanto en mujeres como en hombres la piel del rostro es más delgada que la del resto del cuerpo. Si nos detenemos en la cara, entonces la zona cercana a los ojos es aun mas delgada, solo el 20% del espesor del resto. Es por ello que esta piel es un fusible de nuestra salud y de la edad.

En la juventud la piel de esta zona se adapta perfectamente al contorno de la cara y requiere pocos cuidados. Con los años se combinan dos efectos negativos: baja la producción de colágeno y con ello esta piel se hace más delgada, pero también cogemos una libritas de más y  a esta zona también van depósitos de grasa.

Por el tipo de piel el contorno de ojos es extremadamente sensible a los ataques externos. Cuenta con menos vascularizacion que otras zonas, no tiene glándulas sebáceas que con sudor la refresque, pero además nuestras gesticulaciones y parpadeo la someten a un régimen importante de esfuerzo. Si a los veinte años no es necesario atender esta zona en exceso, si conviene irla mimando. Mientras más la cuidemos, mas tiempo lucirá impecable. 

El metabolismo provoca las ojeras y las bolsas en los parpados.

Más del 75% de las mujeres tienen ojeras desde los 20 años.  Al comienzo solo reflejan algún exceso nocturno, son pasajeras. Aparecen cuando la circulación venosa y linfática no funciona bien y hacen que los pigmentos sanguíneos se acumulen en el tejido conjuntivo, dando una coloración a la zona entre amarilla y negra.

La grasa que vamos acumulando con los años, junto a una producción menor de colágeno hace que la piel de debajo de los ojos tenga que ser capaz de aguantar un mayor peso. Así van saliendo y creciendo a partir de los 30 años, las bolsas bajo los ojos.

En si los efectos mas llamativos son los cambios de coloración de la zona de los parpados superior e inferior y las bolsas que aparecen abajo, pero que con los años crezcan también arriba. En hombres con edades de más de 50 años dan lugar a las llamadas cejas caídas. El cambio de coloración localizada en el párpado superior e inferior son debida a una mala circulación sanguínea local –los pequeños capilares del contorno de los ojos se vuelve permeables y dejan filtrar sangre, que se estanca. Dentro de las causas más comunes está la herencia genética,  una alimentación desequilibrada, retención de líquidos, no dormir lo suficiente. Algunos tratados hablan de desequilibrios en los niveles de hierro.

Plan para reducir las bolsas:

1. Dormir con la cabeza elevada: “Es aconsejable dormir con la cabeza más alta que el cuerpo, es decir, con una almohada o dos, ya que provoca que el líquido se acumule menos en la zona facial, en concreto en las bolsas oculares. De esta manera, nos levantaremos con mejor aspecto y con los ojos menos hinchados”, aconseja el Dr. José González Vidal, oftalmólogo y cirujano ocular (www.miestetic.com).
2. Cenar ligero: Evita las cenas copiosas y condimentadas, el alcohol y el tabaco. Una cena ligera a base de verduras y proteínas ayuda a una menor retención de líquidos y, por tanto, a tener un mejor aspecto por la mañana.
3. Lavar la cara con agua muy fría por la mañana: Este gesto ayuda a bajar las bolsas, cierre los poros, activa la microcirculación sanguínea y tensa los músculos faciales.
– Haz ejercicio físico a primera hora: “Aunque sea simplemente andar, así aceleras la eliminación de líquidos en la zona facial y, por lo tanto, mejoras antes el aspecto de las bolsas”, asegura el doctor.
4. Un falso mito: Aplicar rodajas de pepino sobre los ojos. Es cierto que ayuda a deshinchar y descongestionar las bolsas, pero hay que tener en cuenta que es un efecto momentáneo. “El frío lo único que hace es producir una vasoconstricción y, por lo tanto, una disminución del líquido que sale de los vasos. Es cierto que si el frío se utiliza cada día y de forma constante puede haber una mejoría, pero el problema volverá en cuanto se deje de aplicar”, advierte el experto.
5. Solución médica: Para las bolsas que no desaparecen lo más recomendable es recurrir a la Blefaroplastia química, que consiste en realizar un peeling medio con Ácido Tricloracético –TCA- o Fenol, a baja concentración –unos 10 minutos-, y después se aplican unos polvos cicatrizantes para acelerar la descamación y recuperación de la piel. Se recomienda aplicar una pomada epitelizante durante una semana y protección solar alta en la zona. Esta acción  estética ronda los 1.400 €.

Plan para reducir las ojeras:
1.  Dormir bien: Duerme las horas suficientes, acuéstate cada noche sobre la misma hora, y mantén la estancia bien ventilada y a una temperatura ambiente agradable. “Un sueño profundo y reparador queda reflejado en nuestro aspecto, en concreto, en las ojeras. Por este motivo, es una de las soluciones más efectivas”, asegura el oftalmólogo.
2. Usa siempre gafas de sol: Utiliza gafas de sol, tanto en verano como durante el invierno, así protegerás la delicada zona del contorno de los ojos de los agentes externos: radiaciones solares, polución, viento, frío, calor, humo, etc. Existen lentes de policarbonato que absorben los rayos ultravioleta. Infórmate en una óptica y rechaza las imitaciones de mercadillo.

3. Protección solar. Aplica de abril a noviembre siempre protección solar en el rostro. Es importante, ya que el fotoenvejecimiento ataca con fuerza al rostro y a estas zonas más sensibles. En primavera una protección solar de 15* y en los meses de mas calor y sol 30+ hasta 50+. También es bueno utilizar cremas hidratantes que ya contengan la protección solar y con ello simplificamos los rituales.
4 Maquillaje para atenuar las imperfecciones. Tanto las bolsas como los cambios de coloración son tratables a base de maquillaje.  El maquillaje anteojeras es la solución más rápida para conseguir disimular el oscuro color de las ojeras. Luego es imprescindible desmaquillarse, de lo contrario este remedio solo empeorará nuestro estado.
5. Productos especiales. Son cremas y serums que ofrecen la posibilidad de mejorar localmente el drenaje linfático localmente para las bolsas y tratamientos despigmentantes para los cambios de coloración. Su aplicación a modo de terapia de choque suelen dar buenos resultados.

6. Solución médica. Es la aplicación en clínicas estéticas de tratamientos más fuertes y que no es posible aplicar en casa. Los más comunes y seguros ofrecen la infiltración de ácido hialurónico y vitaminas. Primero se aplican mediante microinyecciones en el contorno de los ojos las vitaminas –A, del grupo B, C, D y E- y luego, mediante una fina cánula, se inyecta el ácido hialurónico que ayuda a rehidratar la zona. Los precios: Vitaminas, 180 €. Ácido Hialurónico, 220 €.  Los tratamientos con botox ya es una solución extrema por sus consecuencias a largo plazo y su elevado coste.

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